Entre los murciélagos existe una enorme variedad de tamaños, desde el diminuto ejemplar que mide solo 14 cm. con las alas extendidas, hasta los más grandes zorros voladores cuyo cuerpo tiene el tamaño de un perro pequeño y sus alas abiertas una envergadura de 2m.
Las alas batientes de los murciélagos están formadas por finas membranas de músculos y fibras elásticas cubiertas de piel. Los huesos del brazo y de los dedos segundo y quinto sostienen el ala; el pulgar, primer dedo, es como una garra y el animal lo utiliza para arrastrarse, para limpiarse, y en algunas especies, para luchar y sostener la comida. Los músculos que mueven las alas son los mismos que el ser humano utiliza para mover los brazos, pero son mucho más fuertes en proporción. Algunos murciélagos pueden volar a más de 50 kilómetros por hora.















