
La enfermedad de Chagas-Mazza o tripanosomiasis americana, es una parasitaria tropical generalmente crónica causada por un protozoaria flagelado, el trypanosoma cruzi.
El insecto que transmite esta enfermedad al estar sano puede infectarse si muerde a una persona que tenga este padecimiento, y así adquirir la capacidad de seguir propagando este parásito.
La etapa aguda infantil se caracteriza por fiebre, linfadenpatía, aumento del tamaño de hígado y bazo y, en ocasiones, miocarditis o meningencefalitis con pronóstico grave. En la etapa crónica, a la cual llegan entre el 30% y el 40% de todos los pacientes chagásicos, suele haber cardiomiopatía difusa grave, o dilatación patológica (megasíndromes) del esófago y colon, megaesófago y megacolon respectivamente. La importancia de la parasitosis radica en su elevada prevalencia, grandes pérdidas económicas por incapacidad laboral, y muerte repentina de personas aparentemente sanas.